1. Entendemos tu caso
Hablamos 30 minutos, gratis. Si hace falta mirar más a fondo, te lo decimos antes.
Recibes un plan escrito con precio y fechas. Nada empieza sin tu aprobación.
La mayoría de quien vende ‘mercadeo’ en Uptown te vende el qué: un post, un volante, una pantalla, un logo. Pagas, lo recibes, y nadie te dice si sirvió.
Nosotros empezamos por el porqué. Antes de hacer nada, sabemos para qué es, qué debería cambiar en tu negocio y cómo lo vamos a medir. No vendemos servicios por vender: si no hay un porqué, no se hace.
Por eso primero entendemos tu negocio y después proponemos, y a ningún negocio le hacemos lo mismo. Abajo está cómo trabajamos, lo que sabemos hacer y cómo se paga.
Hablamos 30 minutos, gratis. Si hace falta mirar más a fondo, te lo decimos antes.
Recibes un plan escrito con precio y fechas. Nada empieza sin tu aprobación.
Diseños, textos, fotos, pantallas y menús, siempre en comunicación contigo. A tu negocio va uno de los dueños, no un vendedor.
Dos rondas de revisión incluidas. Si hace falta una tercera, te avisamos antes de cobrarla.
Si el trabajo tiene que mover algo, lo medimos desde antes: llamadas, reservas, reseñas, visitas.
En la fecha acordada ves los números, y lo que no funcionó se ajusta. Si quieres, seguimos cada mes.
Este es el rango de lo que sabemos hacer, no un paquete. A una barbería y a una pescadería no les toca lo mismo: cuál de estas cosas te toca a ti sale de mirar tu negocio. Están ordenadas por lo que buscan lograr. Lo que recibes exactamente (cuántas piezas, de qué tamaño y para cuándo) va en tu propuesta.
Para cuando la gente no está viniendo. Trabajamos lo que se ve desde la calle y lo que aparece en el teléfono.
Lo que deberías ver: más gente entrando, y saber qué pieza la trajo.
Para cuando tus clientes gastan poco. Trabajamos lo que vendes y cómo se presenta.
Lo que deberías ver: clientes que deciden más rápido y se llevan más en cada compra.
Para cuando la gente compra pero no regresa. Cuesta menos lograr que un cliente vuelva que conseguir uno nuevo.
Lo que deberías ver: más clientes que repiten, y más reseñas.
Para los tres casos. Sin números, cada decisión es una apuesta.
Lo que deberías ver: decisiones rápidas y con números: qué vender, a quién y cuándo.
30 minutos, en persona o por teléfono.
Honorarios desde $199 por proyecto. Trabajamos por proyecto, sin contrato de permanencia. Aquí no hay lista de precios porque a ningún negocio le hacemos lo mismo. El precio depende de lo que haya que hacer, de cuánto haya que producir y de lo que cobren terceros. Si tu proyecto pide un estudio de mercado, va aquí, con su precio. Recibes una propuesta escrita con el precio de cada servicio, lo que cobran terceros desglosado aparte y un calendario con fechas. Nada empieza sin tu aprobación.
Si quieres seguir viendo cada mes qué cambió, lo acordamos en tu propuesta, con su precio.
Cuando el trabajo está entregado, podemos mantenerlo al día: hacer cambios o producir algo nuevo. Es opcional y se cotiza aparte.
Para mantener tus ventas: para que te encuentren en el vecindario y en línea, para que la gente sepa qué vendes y qué haces, para que el que ya te compró vuelva y para que cada venta te deje más.
La conversación de 30 minutos es gratis. Nuestros honorarios empiezan en $199 por proyecto. Lo que cobran terceros (impresión, anuncios, etc.) va aparte y a costo.
El precio exacto depende de lo que tu negocio o proyecto necesite, y lo ves por escrito en la propuesta antes de empezar. Nada se factura sin tu aprobación.
No. No siempre hace falta. Si tu proyecto lo pide, te lo decimos en la conversación y va dentro de tu propuesta, con su precio. Eso sí, antes de hacer nada quedamos de acuerdo en qué debería cambiar y cómo lo vamos a medir.
No. Trabajamos por proyecto: cada uno se cotiza por escrito y lo apruebas antes de empezar. Cuando termina, tú decides si seguimos con otro.
Si quieres seguir viendo cómo va, eso es el seguimiento mensual y lo acordamos en tu propuesta. Si hace falta cambiar algo o producir algo nuevo, es mantenimiento y se cotiza aparte.
Podemos trabajar con esa persona. Si ya hay quien publique, casi siempre falta saber qué publicar y por qué.
Y si lo que está haciendo ya funciona, te lo vamos a decir.
Si te quedas con esa persona, lo que nos pagas a nosotros es la dirección creativa y el manejo: decidir qué hay que hacer y revisar que salga bien. Si la producción también la hacemos nosotros, te ahorras esa capa: quien decide qué hay que hacer dirige directamente a quien lo produce, y no tienes que explicárselo a nadie más.
No. Trabajamos con accesos de colaborador: tú sigues siendo el dueño de todo y nosotros entramos con permiso. Si algún día nos separamos, tus cuentas siguen siendo tuyas y no nos llevamos nada.
Tuyo a menos que hayamos acordado algo diferente.
Lo que se puede medir se mide desde antes de empezar, y en la fecha acordada ves los números, hayan salido bien o mal.
Te lo decimos. Medimos desde antes de empezar, y en la fecha acordada revisamos contigo qué se movió y qué no. No te cobramos por repetir algo que ya vimos que no sirve. Y si llegamos a la conclusión de que no somos lo que tu negocio necesita, también te lo decimos.
Sí. Esos cuatro barrios son los que mejor conocemos, porque ahí compramos, comemos y pasamos el tiempo. Fuera de ahí trabajamos igual pero sin esa ventaja.
Antes de pagar nada, hablamos 30 minutos gratis. Nos cuentas sobre tu negocio o proyecto y te decimos si somos para ti.
Un artículo al mes
Datos del barrio e ideas para que te encuentren, te compren y vuelvan. Corto, en español y gratis. Te das de baja cuando quieras.